"el beso más dulce no son dos bocas que danzan al unisono, sino dos miradas que se entrelazan eternizando los momentos" ACMG

domingo, 12 de junio de 2011

Cinco

Todo había comenzado cinco años atrás,desde aquella vez que su madre le dijo "Debes arreglarte porque hoy lo conocerás", pero ella lo último que quería era conocerlo,no quería a conocer a nadie más que a José, ese hombre del cuál había estado enamorada desde hacía años y tenía una pequeña esperanza de que cuando se abriera esa puerta apareciera él. Y el momento llegó, eran las cinco de la tarde y ellas tenían una hora esperando pues la cita se había fijado a las cuatro; desde ahí sospecho que el hombre al que conocería no era José, él siempre era puntual a sus citas mas siguió esperando con impaciencia intercambiando de vez en cuando alguna mirada con su madre y acomodándose nuevamente aquel vestido rojo que su madre le había obligado a ponerse, finalmente cuando el reloj dio las cinco con cinco y ella suspiraba con alivio al pensar que aquel hombre no se presentaría y que iba a librarse de aquella boda se oyó un golpe en la puerta y sobresaltada se acomodó por última vez el vestido mientras cruzaba los dedos por detrás rogando porque fuera José pero al oír esa voz ronca que después le recordaría a cada segundo su desgracia quiso morirse, quería salir de ahí pero no sabía cómo, quería escapar aunque no sabía de quién,simplemente quería que esa vida no fuera la suya.

Aquella misma tarde se comenzaron los preparativos para la boda, el hombre de la voz ronca se llamaba Felipe, era un hombre alto, moreno de mirada severa y hombros anchos que desde el primer momento causó un sentimiento de odio y repudio en Mariana y de nada valieron sus súplicas ni sus lágrimas cada noche, al domingo siguiente se celebró la boda y los nuevos esposos se mudaron a una casa a las orillas del pueblo, a un lado tenían una llanura inmensa en la que se antojaba perderse, y del otro se podían ver claramente las calles del pueblo llenas de casitas y niños corriendo. Y así pasaron los años, poco a poco aprendió a vivir con aquel hombre y a los dos años le dio un hijo, un varón al que pusieron el nombre de José y que era el orgullo de su padre y lo único que Mariana quería de ese hombre.

La vida ahí era rutinaria, todas las mañanas debía levantarse una hora antes que él para prepararle el baño, la ropa limpia y planchada y el desayuno que debía estar ya en la mesa para cuando el llegara. Después él partía a las milpas a trabajar y a cuidar el ganado mientras ella permanecía en la casa limpiando y cuidando al pequeño y solo a veces salía a visitar a su madre pero debía estar siempre en su casa al atardecer con la comida lista para cuando él volviera y siempre dispuesta para lo que a él se le antojara. Nunca se interesó por su trabajo, de vez en cuando preguntaba algo sobre las cosechas y los animales esperando no hubiera respuesta, pero siempre la había. Sin embargo todo cambió ese otoño,Felipe se volvió más seco,siempre llegaba malhumorado y maldiciendo al clima, las tierras, las semillas,los vecinos, los animales, a cualquier cosa que pudiera lo hacía y Mariana comenzaba a asustarse,tenía miedo de aquello en lo que se había convertido su esposo y no se atrevía a preguntarle nada por miedo a recibir un golpe.

Y no tuvo que esperar mucho, al poco tiempo de el cambio se enteró que su esposo había hecho un mal trato con unos ganaderos los cuales ahora le acusaban de haberles robado lo equivalente a veinte cabezas de ganado y le amenazaban con meterlo a la cárcel si no las pagaba, Mariana sintió algo extraño dentro,por primera vez se preocupó por su marido. Al día siguiente por primera vez salió a la puerta a despedirlo y esperó con ansias su regreso y así continuó toda la semana, hasta que el viernes por la tarde sintió un extraño presentimiento,algo había pasado con Felipe y ella no sabía que, esperó ansiosa en la puerta deseando que cada figura que se movía a lo lejos fuera él, la noche cayó sobre ella y comenzó a imaginar muchas cosas, "de seguro se le escaparon los animales" se decía para tranquilizarse pero nada servía; hasta que de pronto apareció a lo lejos una extraña figura y se fue acercando poco a poco. Mariana quizo morirse cuando la figura llegó a su puerta y vio a Felipe que era arrastrado por dos hombres herido y sangrando " ya fueron por el doctor, en un rato debe llegar no creo que tarde" dijo uno de los hombres a tiempo que lo depositaban en la cama, ella se acercó y vio que movía los labios así que acercó su oído y alcanzó a escuchar un débil "te amo", ella se apretó fuertemente sobre su pecho y buscó sus manos para entrelazarlas y permaneció un momento en silencio, hasta que las palabras salieron de su boca " te amo, y éste si se llamará Felipe". Pero era demasiado tarde,ahora comenzaba a amarlo,ahora que ambos cumplían cinco años de casados;ella cinco días de sentirlo y cinco semanas de embarazo, y Felipe cinco minutos de muerto.

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