Y fue así como abandono su hogar, esa noche durmió a la intemperie en las ruinas de una construcción a las afueras de su pueblo, pensando en si había hecho lo correcto y mientras formulaba planes sobre su futuro se quedó dormido. Al día siguiente lo despertó un sol abrasador que le daba directamente en la cara,su reloj de mano marcaba las diez de la mañana así que se levantó, recogió su equipaje y emprendió la marcha hacia el poblado más próximo en el cual debería comprar un caballo pues sus espaldas comenzaron a reprocharle el peso de las maletas después de casi una hora de camino.
En el siguiente poblado tuvo suerte, pues llegó justo el día de mercado y como era un puesto nuevo la gente se amotinaba para ver lo que ofrecía y vendió lo suficiente para poder tener una buena comida y hacerse de un pasaje en camión hasta el pueblo siguiente con la esperanza de llegar antes del anochecer y poder vender algunas otras cosas pues era su última parada antes de llegar a la ciudad en la cual planeaba comprar nuevas cosas para vender y después re emprender su marcha de pueblo en pueblo; y así comenzó su nueva vida, iba de un pueblo a otro y después llegaba las ciudades en las cuales renovaba su mercancía, en algunas ocasiones cuando llegaba a ferias se quedaba tres o cuatro días, pero nunca estuvo en ningún pueblo más de 4 días, a excepción de aquella tarde en el pequeño poblado de C, donde había tenido que permanecer casi una semana víctima de un mal estomacal que le producía fuertes dolores y fiebre hasta el punto de delirar y pedir a gritos que llamaran a su madre. Sin embargo al sexto día estuvo bien y emprendió nuevamente el viaje.
Así habían pasado años y nunca había sentido la necesidad de quedarse, porque no se sentía que pertenecía a ningún lugar; pero todo cambió cuando llegó a S y aunque el día parecía ser como cualquier otro, pronto se dio cuenta que era totalmente diferente. Todo inició desde que escuchó aquella voz en un puesto vecino y se dedicó lo que quedaba del día a buscar su fuente hasta que por fin la encontró mientras pedía "un jugo por favor" en el mismo sitio en el cual él había decidido merendar; así que lentamente se movió de lugar hasta que llegó al lado de ella y le preguntó su nombre "Rebeca" había contestado sin mostrar mucho interés, pero después de algunas palabras y preguntas sobre el clima, la gente y el pueblo la invitó a comer un helado en la plaza y ella accedió con una sonrisa radiante que le hizo creer a José que por fin había encontrado el lugar al cual pertenecía.Y esa noche por primera vez se quedó por razones personales en aquel pueblo sin planear el viaje del día siguiente.
Así comenzó una amistad que pronto se convirtió en algo más, y José ya no iba más de pueblo en pueblo, ahora solamente iba algunas veces a la ciudad a comprar mercancía pero siempre volvía al mismo pueblo, hasta que después de varios mese se dio cuenta que necesitaba algo, que su felicidad al lado de Rebeca no estaba completa, que no pertenecía tampoco a ese pueblo. Y una noche le dijo a Rebeca que debía partir y que comprendería perfectamente si ella decidía quedarse pero que no prometía volver constantemente y no sabía en qué lugar por fin él se podría establecer, pero que si ella aún seguí ahí volvería por ella y podrían formar una familia, sin embargo ella lo único que hizo fue dar media vuelta y dejarlo solo. José se entristeció hasta tal punto que se planteó la posibilidad de quedarse ahí, tratando de convencerse de que era lo mejor pero sus pensamientos se vieron interrumpidos por una imagen que lo alegró hasta gritar de felicidad, en la puerta estaba Rebeca y llevaba puesto un abrigo y a su lado dos valijas le esperaban dispuestas a partir con él.
Habían pasado ya varios años y Rebeca seguía a su lado, ahora tenían una pequeña casa rodante en a cual se acomodaban bastante bien él, Rebeca y el pequeño Jorge, ahora iban de regreso a T pues quería que sus padres conocieran a su familia y durante el camino por fin sintió que pertenecía a algún lugar, sintió que por fin estaba completo y se sintió por primera vez en su vida completamente feliz.
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